Director de Ingeniería en Transporte Marítimo de la UNAB compartió su mirada sobre la cadena logística

Caupolicán Guerra Iriarte es Técnico Superior en Negocio Naviero y Licenciado en Administración de Empresas y cuenta con un Diplomado en Negocio Naviero por el CENAV. Ha hecho clases de Administración Naviera en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en la Universidad del Mar, en Universidad Marítima de Chile y en Universidad Nacional Andrés Bello (UNAB), donde actualmente es director de la carrera de Ingeniería en Transporte Marítimo de la Facultad de Ingeniería.

El académico, con más de 40 años de experiencia en el negocio naviero, conversó con MundoMarítimo sobre logística, conectividad y otros factores relevantes para la competitividad de Chile.

¿Cómo han evolucionado las actividades logísticas en torno a los puertos?

La logística portuaria en Chile ha logrado un gran desarrollo en la región favoreciendo con estos avances al comercio exterior de nuestro país, sin embargo, se requiere con urgencia modernizar su actual infraestructura para enfrentar la fuerte competencia y alcanzar las metas deseadas en términos económicos y comerciales. Uno de los grandes problemas que aqueja a la mayoría de los puertos en Chile son los llamados cuellos de botella, un problema típico de ciudad-puerto que debería mejorar urgentemente con accesos amplios y con alternativas de conectividad. Igualmente, el intermodalismo es un tema importante en el concepto de la logística portuaria. Por esta razón, es importante que las políticas públicas a través de las instituciones fiscalizadoras sean más flexibles para facilitar las articulaciones que el sistema requiere.

¿Qué podría decir de los avances tecnológicos?

-La logística en el ámbito portuario no solo se remite a la cadena del transporte propiamente tal, también parte importante de ella son las comunicaciones y el tema documental. Hoy con los recursos tecnológicos existentes todo el proceso documental debería tender a incrementar el uso de las TIC [Tecnologías de la Información y la Comunicación], si bien es  cierto que la mayoría de los puertos de Latinoamérica han venido desde hace tiempo incorporando estas herramientas, aún existen algunas instituciones públicas que han ido con mucha lentitud utilizado las TIC, lo que lamentablemente interrumpe la cadena de valor afectando  la calidad y competitividad de los servicios.

Gestión portuaria

¿Qué otro aspecto considera relevante para la logística marítimo-portuaria?

Una mayor mancomunación entre las empresas portuarias y la comunidad universitaria, el desarrollo de proyectos en conjunto y la formación de profesionales específicos. Todo esto contribuirá objetivamente en términos comparativos y competitivos.

¿Cómo ve la conectividad externa de los puertos?

-La gestión de los puertos es fundamental en la cadena de valor del transporte marítimo y el comercio exterior, donde los puertos chilenos han alcanzado altos estándares de productividad, calidad y costos convenientes. Sin embargo, a pesar de las limitaciones de conectividad que presentan los puertos de la zona central de Chile, la excelente gestión portuaria ha permitido que los exportadores puedan canalizar sus cargas por estos puertos hacia los diferentes mercados comprometidos. Sin duda alguna los puertos del sur de Chile ofrecen mejores alternativas de conectividad, lo que abiertamente favorece los objetivos comerciales de potenciales clientes.

¿Qué mejoras presenta Chile en accesibilidad marítima que hacen al país atractivo para el comercio exterior?

-A partir de las adjudicaciones a privados de los principales puertos chilenos el desarrollo de la infraestructura portuaria ha sido sostenida en términos de tecnología y equipamiento mayor. Sin embargo, la evolución tecnológica de las naves ha sido muy veloz en términos de dimensiones y capacidad de carga. Esto ha obligado a un desarrollo e inversión en la infraestructura portuaria actual, la cual ha sabido responder satisfactoriamente a una mayor demanda en cuanto a rendimientos, calidad y productividad, lo cual beneficia directamente al comercio exterior, transporte marítimo y al consumidor. Aquí hay que agregar, por un lado, la mayor concentración de cargas en los puertos y, por otro, las naves de mayor capacidad que permiten una economía de escala que contribuye positivamente en costos unitarios más bajos.

Por MundoMaritimo